“Reality mining”, sociometría o cómo medir el comportamiento humano
Los que nos dedicamos a observar y predecir los avances del mundo científico y tecnológico tenemos una cierta afición a perseguir rumores, porque en eso consiste la vigilancia tecnológica. Lo difícil es saber distinguir entre los rumores con fundamento y los falsos.
Unos días antes de la presentación del Mac mini en la MacWorld SF 2005, circularon por la red los rumores de un nuevo producto de apple llamado iHome. Las fotos son muy convincentes, pero estaban trucadas. Sin embargo, en otra ocasión Engadget acertó publicando las fotos del nuevo teclado superdelgado para los iMac.


Para no caer en la trampa de los rumores falsos, tenemos que saber seleccionar las fuentes de información. Hay empresas como Apple que han dado lugar a la aparición de fuentes fiables como MacRumors , AppleInsider o el demandado ThinkSecret. Pero lo que ahora está más de moda son las redes sociales, porque nos fiamos más de las recomendaciones de la gente que forma parte de nuestro círculo social (a nivel personal y profesional).
De hecho, las redes sociales online son un filón para los anunciantes por las relaciones de confianza que se establecen entre sus miembros. En algunos casos, esto degenera en abuso de confianza, como es el caso de las cartas o correos en cadena. Pero las redes sociales no son un fenómeno exclusivamente propio de Internet o Web 2.0. La propagación de rumores ha dado lugar a estudios interesantes por parte de los sociólogos.
La tecnología está permitiendo avanzar en el conocimiento del comportamiento humano, como está demostrando el profesor Alex (sandy) Pentland , director del Human Dynamics Group del MIT Media Lab. Uno de sus curiosos experimentos se cita en Technology Review. Tal y como lo cuenta Ben Waber, se trata de un sistema para investigar las relaciones que se establecen entre los profesionales que asisten a un evento.
En una entrevista, Sandy habla sobre la aplicación del móvil como instrumento para analizar la propagación de epidemias. Otro artículo de la misma revista sugiere que los sensores del Apple iPhone podrían aprovecharse para el desarrollo de aplicaciones que analicen cuáles son nuestros hábitos de vida. Por ejemplo, una aplicación de salud podría utilizar el acelerómetro para saber si hacemos ejercicio o llevamos una vida sedentaria. Intel también utiliza redes de sensores en la monitorización del comportamiento de las personas mayores.
Vivir en un mundo lleno de sensores y cámaras de vigilancia puede despertar inquietudes y provocar un rechazo social. Espero que las aplicaciones para mejorar nuestra calidad de vida y el buen uso de estas tecnologías pesen más que sus efectos secundarios.
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2 Comentarios to ““Reality mining”, sociometría o cómo medir el comportamiento humano”
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Que un avance tecnológico permita el conocimiento del comportamiento, realmente me parece fantástico. Que este avance sea aprovechado para bien, me parece fantástico. Que este avance se aplique para generar una oferta de nuevos hábitos: allá cada cual con adquirir dicho hábito (si realmente depende de cada persona). De todas formas podemos sacar punta todo lo que queramos. Podemos sentirnos vigilados hoy y poco protegidos mañana.
Pero ¿porqué dar un matiz negativo, al menos así lo he interpretado, a algo que depende del uso que se haga del avance tecnológico que se comenta? ¿porqué asociar sensores y vigilancia? ¿realmente se monitoriza el comportamiento de las personas mayores o se analizan datos biométricos (físicos)?
Agustín, no era mi intención dar un matiz negativo. De hecho, creo que la aplicación de sensores para analizar el comportamiento no implica que los datos sean enviados a un servidor central. Es perfectamente posible que las aplicaciones procesen los datos localmente.