Do Not Track Me
Autor: Carlos Plaza
Existe una creciente debate sobre las prácticas poco transparentes de seguimiento que se hace de los usuarios en Internet para conocer sus gustos y perfil demográfico, y así poder mostrar en las páginas web unos anuncios basados en el comportamiento de los usuarios. Para ello, se emplean cookies, web bugs (imágenes invisibles que envían diversos parámetros sobre el equipo del usuario en la petición), perfilado de equipos de usuario…
Por ejemplo, la siguiente imagen muestra cómo en el popular sitio de noticias tecnológicas TechCrunch aparecen 19 rastreadores o “trackers” de terceras empresas (redes de anuncios, herramientas analíticas, redes sociales…).

Esta situación ha llevado a que:
* Se estén desarrollando modificaciones legislativas -nueva propuesta de ley de privacidad en EE.UU presentada en abril de 2011, trasposición de la directiva de privacidad del 2009 en la UE y próxima modificación de la directiva de Protección de Datos- para que los usuarios dispongan de información más clara y puedan ejercer el derecho a no ser monitorizados por las empresas de marketing y publicidad online.
* Estas empresas hayan presentado prácticas y mecanismos de autorregulación para convencer a los legisladores de que no hacen falta imponer métodos que llevarían probablemente a que más usuarios optasen por no ser rastreados.
* Los navegadores estén introduciendo mecanismos para que los usuarios puedan gestionar su privacidad para adaptarse a la legislación que viene.
Dado que los usuarios no tienen asignada permanentemente una dirección IP, a diferencia del número de teléfono, no puede usarse un mecanismo de listas de exclusión como en el caso del telemárketing.
Así, se han propuesto diversas soluciones; a continuación se repasan las iniciativas más importantes.
Los mecanismos propuestos se pueden agrupar en:
* Unos, en la línea de la propuesta DoNotTrack de la Comisión Federal de Comercio de EE.UU (FTC – Federal Trade Commission encargada de velar por los derechos de los consumidores y la competencia): el usuario elige en su navegador si quiere o no ser rastreado, y esta decisión se comunica a los sitios web que visita.
* Otros, se basan en listas de empresas en las que el usuario puede elegir a qué sitios permite el seguimiento.
Navegadores
Internet Explorer (Microsoft)
En la versión IE9, Microsoft introduce un mecanismo basado en listas: Tracking Protection List (TPL). Una lista contiene direcciones web “do not call” y “OK to call”; a las primeras, el navegador solo accederá si el usuario pincha explícitamente en un enlace a dicha dirección o la teclea (por tanto, si vienen como un “rastreador” insertado en la página visitada, se bloquean). A las segundas, se podrá acceder en cualquier caso –esto es, tanto si lo pide el usuario explícitamente como si se invocan desde otro dominio-.
El usuario debe activar el mecanismo, y puede habilitar varias listas simultáneamente; en caso de conflicto, la regla “OK” predomina. Las TPL pueden ser creadas por cualquiera, y Microsoft no asume ninguna responsabilidad sobre su uso, aunque ofrece información sobre listas recomendadas.
Y aquí comienza la polémica: entre las primeras listas publicadas, se observa una enorme disparidad entre los sitios que bloquean y los que permiten, según la lista haya sido elaborada por grupos activistas de la privacidad o empresas comerciales.
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Firefox (Mozilla)
Como organización sin ánimo de lucro que desarrolla el navegador Firefox con voluntarios, Mozilla sí ha incorporado en Firefox 4 el mecanismo DoNotTrack; cuando el usuario habilita la opción, se incluye una cabecera HTTP (DNT=1 ) indicando al sitio web visitado que el usuario no desea recibir publicidad basada en su comportamiento.
No existe obligación legal actualmente de implementar este mecanismo por parte de los sitios web.

Adicionalmente, existen numerosos complementos para Firefox que permiten conocer qué rastreadores actúan en un sitio web y bloquearlos, bloquear anuncios, cookies, scripts..
Chrome (Google)
Google facilita una extensión para su navegador Chrome “Keep my opt-outs” que permite escoger al usuario la opción de no recibir publicidad basada en su comportamiento. Esta opción se guarda permanentemente –no le afecta el borrado de cookies- y funciona con las empresas que adoptan las prácticas del programa de autorregulación de la publicidad online basada en el comportamiento, que se describe seguidamente.
Hay que destacar que Google, cuyos ingresos provienen casi exclusivamente de la publicidad, se opone fuertemente al mecanismo Do Not Track. Así, si bien la propuesta de la nueva ley de privacidad que acaba de ser presentado en abril de 2011 en el Senado de EE.UU para su tramitación (“Commercial Privacy Bill of Rights Act”) no recoge explícitamente este mecanismo ( sí nombra la obligación de proporcionar a los consumidores una forma “clara y visible” para elegir no ser monitorizados por terceros con propósitos de marketing), el Estado de California sí está considerando su introducción, y Google apoya al lobby contrario a esta medida.
Anunciantes y empresas de marketing
Self-Regulatory Program for Online Behavioral Advertising
Es un programa de autorregulación en el que participan varias asociaciones estadounidenses de publicidad online y marketing directo.
Ofrece una web (actualmente en fase beta) por el que un usuario pueda elegir a qué compañías permite trazar su comportamiento para mostrarle publicidad personalizada.
Se requiere que el usuario permita las cookies de terceros en su navegador, ya que consiste en borrar las cookies que las empresas del programa hubiesen guardado en el ordenador del usuario y fijar una única cookie indicando el deseo del usuario, que será consultada en el futuro por esas empresas.
Evidentemente, si se borran posteriormente las cookies, el opt-out desaparece (salvo que se use Chrome con el complemento descrito anteriormente).
Actualmente, son 70 las compañías acogidas a este programa.
NAI –Network Advertisement Initiative
Es una iniciativa de redes de anunciantes que emplea los mismos principios y mecanismos que el programa descrito anteriormente –de hecho, se ha unido a él-.
European IAB
La European Interactive Advertising Bureau es la asociación que engloba a las asociaciones nacionales de publicidad y marketing interactivo de distintos países europeos.
En abril de 2011 ha presentado una propuesta similar a la de sus equivalentes de EE.UU para que los usuarios puedan elegir sus preferencias sobre publicidad personalizada.
Conclusiones
Por un lado, resulta positivo que tanto los legisladores como la industria estén moviéndose para ofrecer a los usuarios mecanismos de información y control de la privacidad .
Pero el hecho de que el método para el usuario de manifestar su elección sea diferente según el navegador o compañía de marketing y publicidad, o de que no existan métodos claros para aplicaciones de smartphones o televisión – que son un mercado creciente-, hacen pensar que aún queda un largo camino que recorrer para resolver el dilema de un equilibrio justo entre privacidad-negocio online.

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