Hablemos de la Singularidad
Publicado el Marzo 2, 2009 por Alonso Alvarez
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En la historia del desarrollo tecnológico se puede apreciar una progresiva aceleración en el progreso con plazos cada vez más cortos entre un gran salto o “revolución” y otro. Hay quien sostiene que si esta aceleración en el cambio o en el desarrollo se mantiene, acabará llegando un momento en que seamos capaces de provocar un nuevo salto a partir de la construcción de sistemas verdaderamente inteligentes capaces, a su vez, de impulsar cambios de dimensiones inconcebibles gracias a la escalabilidad y a formas de razonamiento y creatividad distintas de las que conocemos. Ese hipotético momento del futuro es la Singularidad, el punto en el que el desarrollo humano entrará en una escala nueva, órdenes de magnitud por encima de la evolución que hasta ahora hemos conocido.
En torno a este concepto se ha creado una sorprendentemente amplia comunidad para especular sobre su naturaleza, alcance, y significado. Es probablemente una de las líneas de predicción tecnológica futura más relevante de la actualidad.
Para evaluar las implicaciones y el fondo de realidad de la Singularidad una publicación tan digna de crédito como IEEE Spectrum publicó a mediados del pasado año un número especial muy recomendable donde repasa el concepto, sus principales protagonistas, y las áreas de conocimiento directamente implicadas. Hay también información muy interesante en el Boletín de la Sociedad de la Información de Telefónica, en el artículo “Singularidad Tecnológica: «La ciencia ficción da paso a la realidad»”, o en otros sitios más orientados a la prospectiva (el “futurism” inglés).
A pesar de sus bases tecnológicas, el debate en torno a La Singularidad está rodeado de concepciones filosóficas y casi religiosas. Así, es habitual que se mencione la perspectiva de una prolongación casi indefinida de la vida, o de la migración de la consciencia a soportes artificiales, o de un hipotético “final de la edad humana”.
Es sorprendente la cantidad de campos afectados por este concepto de la Singularidad. No se trata únicamente del hardware, la computación o la Inteligencia Artificial, es que además la neurología, la nanotecnología, la biología o la propia economía, se ven afectadas por este concepto. Al mismo tiempo, la Singularidad es una fuente de estímulo y un freno para la innovación: adelantarse en alcanzarla supone adquirir el dominio sobre sus potenciales beneficios; también se ve como una forma de paliar sus riesgos, por ejemplo potenciando la Inteligencia Artificial para que ayude a contrarrestar los potenciales riesgos de la nanotecnología; o por último, pidiendo que se detenga la investigación en determinados campos, como en el influyente texto “Why the future doesn’t need us”.
Desde el punto de vista de las tecnologías de la información y las comunicaciones, la Singularidad debe ser vista como una meta puesta en el horizonte por buena parte de los principales protagonistas de la industria; un concepto que afecta a muchas de las áreas de trabajo, y a su evolución futura; y una forma de ver el futuro que sea correcta o no dejará su impronta en nuestro trabajo y la forma de abordarlo.
Los campos en las TIC más afectados por el impulso hacia la Singularidad son fundamentalmente los relacionados con la emulación de la consciencia y el razonamiento humanos, la inteligencia artificial, la robótica, o los sensores.
Por cierto, parece un lugar común en todas estas teorías el poner la fecha de aparición de la Singularidad dentro de este siglo XXI. A partir de ahí los plazos va de entre 10 a 15 años, a los últimos años de la centuria. Uno de los más reputados teóricos de la Singularidad, Kurzweil, la fija en el 2045.
Tags: conocimiento, futuro, Inteligencia Artificial, La Singularidad, nanotecnología, sensores, tecnología
Jornada de Puertas abiertas y Open Innovation Forum en Telefónica I+D
Publicado el Mayo 30, 2008 por Alonso Alvarez
Archivado bajo Tendencias
Como ya anunciamos, el viernes pasado se celebró una Jornada Puertas Abiertas en Telefónica I+D. A ésta, le precedió el día anterior, una conferencia del “Open Innovation Forum”, una iniciativa de Telefónica I+D de asistencia libre, que en esta ocasión se dedicó a la web semántica por medio del experto Enrico Motta. Iremos anunciando estos eventos cuando tengamos noticia de su realización.
La Jornada de Puertas Abiertas de Telefónica I+D estuvo dividida en dos partes: una charla a cargo de Eduardo Punset, y una serie de presentaciones de demostraciones de nuevas tecnologías y prototipos desarrollados en Telefónica I+D. Para no hacer el post demasiado largo, nos centraremos ahora en esa primera parte.

Con su habitual tono pausado y tranquilo, fue desgranando una serie de temas de futuro, y dejando muchas cuestiones abiertas a la reflexión de los presentes.
Parece que, en este principio de siglo, el conocimiento de nosotros mismos, una introspectiva sobre nuestra biología, psicología y comportamiento, son los puntos en los que se van a centrar los próximos cambios, primero en la tecnología, pero luego, y con mayor impacto, en la sociedad.
Los principales cambios “que están pasando” y que, como observador, identifica en el conjunto de las personas, y en los trabajos científicos más relevantes serían:
- Una nueva conciencia de nuestro lugar en el Universo, ya que parece que ya hemos asumido todos la visión copernicana y somos conscientes de que no sabemos muy bien dónde estamos. Lo que sí es cierto es no que estamos en el centro de nada.
- También se ha ganado la conciencia de que la esperanza de vida en el mundo desarrollado se ha triplicado, y ahora sabemos que gozamos de un tiempo extra, más allá de las necesidades evolutivas, que nos da un futuro por delante con el que no contaban nuestros antepasados.
- La proximidad de la Singularidad, que en su perspectiva tiene más que vez con la fusión de la tecnología y la biología. Hemos roto con la evolución natural darwiniana, y una nueva forma de “evolución natural cultural” abriría las puertas a una evolución sin exterminio, sin sustitución de la especie, sociedad, ideas o cultura objeto de ese proceso.
- A pesar de que los cerebros evolucionados como los nuestros están predispuestos a cambiar de opinión, seguimos decidiendo en función de lo que creemos y no de lo que vemos. Muchos ven aún cambiar de opinión como una forma de perder la identidad. Si reflexionamos un poco, este guiarse por la creencia y no por la evidencia ha sido y es fuente de muchos males inducidos por nosotros mismos.
- Aunque nuestra herencia cultural se basa en supeditar todo a la Razón, vemos que el razonamiento no basta en muchas ocasiones, sobre todo en aquellas que nos afectan más directamente. La gestión de las emocionesen tema complejo y en marcha.
- Destacar lo emocional no es sólo una teoría: hay estudios que confirman que la felicidad de las personas depende ante todo de las relaciones personales; el desarrollo de las capacidades propias, la sensación de controlar algo de la vida propia aumenta el bienestar.
Por supuesto, su intervención fue mucho más extensa y rica y mencionó un gran número de temas y de personas muy relevantes de la ciencia actual en primera persona, pues ha tratado directamente con buena parte de ellas.
Yo me quedaría con algo que dijo al principio de la intervención: el valor de trabajo (tomando como ejemplo el centro en el que se encontraba) frente a la reflexión pura.
Citando a:
- La Cofa (“Jornada de Puertas Abiertas en Telefónica Investigación y Desarrollo“)
- Boletín de la Sociedad de la Información (“Telefónica I+D abre sus puertas y presume de innovación“)
Tags: Innovación, La Singularidad, Open innovation, Telefónica ID, Tendencias

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