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El holograma que no era un holograma de la CNN

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Sin duda alguna una de las novedades tecnológicas más impresionantes de la noche de la última noche electoral de Estados Unidos fue la supuesta utilización de hologramas para simular la presencia virtual en las entrevistas de la CNN.

Este gran hito fue recogido por una gran cantidad de periódicos y ha levantado grandes expectativas en cuanto a las posibilidades de la telepresencia. Hasta ahí todo bien, aunque hay un pequeño problema, realmente no se trataba de hologramas. La reacción de los medios no se ha hecho esperar y desde varios de ellos, de hecho se pide que la CNN pida disculpas por el “engaño”.

La diferencia fundamental se encuentra en que en un holograma proyectaría una imagen tridimensional en un espacio vacío, dando el efecto de telepresencia. Vamos exactamente lo mismo que la imagen de la princesa Leia en la Guerra de las Galaxias. La técnica utilizada por la CNN, que también tiene su mérito, consistía en la grabación de imágenes mediante 35 cámaras de alta definición, su procesamiento mediante ordenador utilizando una tecnología de tratamiento de imágenes 3D creada por las empresa noruega Vizrt y la israelí SportVuy, y después su inserción en la imagen que ven los telespectadores y no el presentador de la CNN.

No hay duda de que supone un avance tecnológico que puede tener su interés para los medios de comunicación, pero es algo muy diferente de lo que CNN pretendió vender, de hecho el presentador llegó a decir “You’re a terrific hologram”

Desde mi punto de vista una de los aspectos más importantes a la hora de “vender” tecnologías es no crear falsas expectativas. Si bien es cierto que una noticia futurista puede levantar grandes ilusiones entre los usuarios. Si esta no se corresponde con la realidad, al final esta ilusión se transforma en escepticismo, las empresas pierden credibilidad y todo el sistema se resiente. Creo que este se puede considerar un ejemplo de lo que no se debe hacer, al menos si se quiere ganar credibilidad en el mundo de la tecnología.