Grooveshark: otra forma de remunerar las aportaciones de los usuarios
Son varios los signos de que los UGC (User Generated Content, los contenidos elaborados por los usuarios) pueden ser rentables para sus creadores. Varias de las startups presentes en TC40 ofrecían modelos de compartición de ingresos -y no son las únicas. Google también puede compartir los ingresos derivados de la publicidad insertada en los videos de Youtube.

Grooveshark es una comunidad legal para compartir música P2P. Sus miembros pueden subir música a la comunidad, y cualquiera puede oírla (en ese sentido se parece a la francesa Deezer). Pero si alguien está interesado en descargarse esa pista, debe pagar por ella (a día de hoy 99c), y la recibe sin DRM. El precio se comparte entre quien subió el fichero (25c, hasta hace poco 10c), la propia Grooveshark, y el propietario de la música, generalmente una casa discográfica.
De todas formas, todo hay que decirlo, con un catálogo de 3,5 millones de canciones, se hace un poco difícil poder aportar muchos “superventas”.
En paralelo se están produciendo interesantes movimientos en el mercado musical. A la descarga de música sin DRM y pagando “la voluntad” de Radiohead, y la desvinculación de Nine Inch Nails de cualquier casa discográfica, ha seguido el anuncio de Madonna que ha firmado un contrato que incluye actuaciones y tres discos con una promotora de espectáculos, no con una casa discográfica tradicional.
Es un buen momento para replantearse modelos de negocio, y eso es lo que hace en Last100, un blog dedicado a temas relacionados con el mundo de los contenidos multimedia. La música en formato físico no deja de reducir sus ventas, mientras que las descargas (tanto ilegales como legales) siguen creciendo, a veces exponencialmente. Asumiendo que la respuesta actual de pleitos y persecución a los usuarios, más variopintas soluciones de DRM, no acaban de ser una respuesta eficaz a los retos actuales, en “Music industry: five alternative business models” se enumeran cinco posibles modelos alternativos, junto a algunos ejemplos de aplicación actuales:
- Gratuito: descarga gratuita de música (o como objeto promocional en combinación con publicidad) . Es el camino que muchos grupos han elegido para darse a conocer y atraer al público a conciertos, venta de merchandise y objetos y contenidos para fans.
- Paga lo que quieras: la opción de RadioHead (aunque no son los únicos).
- Pago por popularidad: a más descargas más precio. No suponen una barrera para los desconocidos, y se justifica con los más populares.
- Suscripción: es decir un tarifa plana de descargas.
- Impuesto o canon: no muy innovador en algunos países, pero una propuesta revolucionaria en otros. Se puede ver como versión obligatoria de la tarifa plana, ya que, de acuerdo con el artículo citado, debería llevar aparejada la renuncia a la persecución legal si ese canon es universal.
A esta lista habría que añadir, claro está, el modelo de tienda tipo iTunes, con y sin DRM.
Citando a:
- La Cofa (“Tendencias de internet en TC40“)
- TechCrunch (“P2P Music Sharing Service Grooveshark Ups Compensation“, “”)
- Last100 (“Music industry: five alternative business models“)
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