La frontera entre las tecnologías corporativas y las de consumo está empezando a desvanecerse
La línea divisoria entre la vida personal y el trabajo es cada vez más difusa. Esta tendencia estimula la convergencia entre la tecnología corporativa y la de consumo. Esta fusión entre las aplicaciones para los negocios y para los consumidores ha sido bautizada como consumerización por firmas de investigación en tecnologías como Gartner y por ejecutivos de empresas como Microsoft.
La consumerización propone que las tecnologías de consumo como las herramientas de redes sociales, los contenidos generados por los usuarios o wikis (software basado en la Red que permite a la gente crear contenidos en colaboración), la mensajería instantánea o los blogs, están empezando a ser incorporados en las empresas (la tendencia primero está calando en EE.UU.). En principio, dichas aplicaciones de consumo se están empleando para desarrollar software con mayor rapidez, para compartir conocimientos dentro de la empresa, o para realizar seguimientos detallados del estado de los proyectos.

El hecho es que la empresa ha dejado de ser el único suministrador de servicios tecnológicos. La gente adopta rápidamente lo que sea más fácil y cómodo y por lo tanto influye en las decisiones que se toman en la empresa en este sentido.
Hay muchos ejemplos (en los dos sentidos):
- Los dispositivos BlackBerry de Research in Motion, empezaron en el mundo corporativo y luego se convirtieron en grandes éxitos de consumo.
- Los pequeños y ultraligeros ordenadores portátiles también penetraron primero en el ámbito de la empresa y luego ganaron popularidad entre los consumidores.
- El éxito de sitios como Wikipedia va más allá del uso personal.
Y estrategias de empresa que se basan en esta tendencia:
- Apple espera que los consumidores lleven sus iPhones al trabajo y empiecen a pedir a sus empresas que admitan dicho dispositivo. El iPhone posiblemente sea el primer dispositivo de Apple de millones de usuarios corporativos, y ello podría a su vez incrementar la demanda de Macs. Se trata de una estrategia de aproximación y penetración en la que Apple se aproxima a un grupo de consumidores pioneros con la esperanza de que más tarde dichos pioneros evangelicen el producto y contribuyan a su implementación general.
Sin duda esta idea va en línea con el anuncio el 6 de marzo de Jobs de sus planes para mejorar las prestaciones de su iPhone para las empresas: una nueva actualización del software permitirá que el iPhone se conecte con mayor precisión con los sistemas de correo electrónico corporativo de Microsoft Exchange y le proporcionará más seguridad para prevenir que la información se pierda o sea robada.
Y además los suministradores están avanzando en esta línea:
- El 11 de marzo Oracle lanzaba una aplicación “a la carta” para gestionar las relaciones con los clientes que imita a populares sitios web como Facebook y que se puede integrar en la página Yahoo o Google personalizada de cualquier trabajador.
- El 8 de abril, IBM sacaba a la venta una línea de productos que puede combinar software corporativo con las páginas web preferidas de los consumidores, como por ejemplo Google Maps.
Para finalizar unos datos muy curiosos:
- Gartner predice que para 2011 el 10% de todo el gasto en tecnologías de la información procederá de los empleados. Es decir: los empleados se llevarán al trabajo su propia tecnología (portátiles, móviles, etc.), pagarán por ella y la utilizarán como principal herramienta. Y es cierto, ¿Quién no ha querido traerse el PC de su casa a la oficina porque tiene mejores prestaciones?
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Para 2015 Gartner cree que los empleados personalizarán el 90% de la tecnología que utilizan en el trabajo.
El reto:
Las empresas tendrán que averiguar cómo gestionar las tecnologías de consumo de tal modo que no se limite su utilidad pero no acaben resultando una pérdida de tiempo o de dinero.
Comentarios
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Pues empiezo a verle un problema, si los activos los pone el empleado, el empleado los amortiza… Si es así, dentro de poco esto va a ser como el “se requiere vehículo propio”, pero sin que te paguen la gasolina.
A veces cuando a lo largo de la jornada laboral visito blogs, leo mis feeds, comparto contenidos, participo en alguna comunidad, etc me siento un poco incómodo, pero considero que muchas de estas herramientas, haciendo un buen uso, facilitan la difusión de contenidos relevantes y mejoran en muchas ocasiones la productividad. Explícaselo a mi jefe…
Ya, como para casi todos los cambios hace falta un cambio de cultura, de manera de pensar… espero que esto también llegue a la empresa.