¿Es posible educar al usuario común de Internet contra los ataques de phishing?
Por Santiago Pérez
Una imagen vale más que mil palabras, así que hagamos caso al dicho. Veamos dos capturas de pantalla de dos páginas Web.
La primera es:
http://www.readwriteweb.com/archives/facebook_wants_to_be_your_one_true_login.php
y la segunda es:
http://www.facebook.com/login.php
¿En qué se parecen ambas páginas Web? En nada, supongo que estaréis de acuerdo conmigo. ¿a que sí?
La primera es una página un blog comentando un acuerdo entre Facebook y AOL, mientras que la segunda es la página principal de acceso a la red social Facebook. Desde un punto de vista visual muestran aspectos muy diferentes: fondo rojo la primera y fondo azul la página de Facebook.
¿Cómo es posible que cientos de usuarios puedan confundir un blog con la página principal de acceso a Facebook?
Pues la verdad es que es posible y esto ha sucedido hace unas cuantas semanas.
ReadWriteWeb es un blog especializado en tecnologías de información. Así que no es nada extraño que el 11 de febrero Mike Melanson escribiese un post sobre un acuerdo entre Facebook y AOL para integrar los contactos de Facebook con los contactos de la mensajería instantánea de AOL y la pretensión de Facebook de convertirse en un login único para otras aplicaciones.
Al cabo de una hora dicha entrada estaba recibiendo un número espectacular de visitas. Miles de usuarios estaban viendo ese post y además estaban dejando comentarios!!
Los comentarios decían cosas como éstas:
- ok cool now can I get to facebook
- The new facebook sucks> NOW LET ME IN.
- when can we log in?
- I just want to sign in…………
- I just want to log in to Facebook – what with the red color and all? LOLLLOLOL!!!!!111
- I JUST WANT TO LOGIN IN TO FACEBOOK!
¿Qué es lo que estaba sucediendo? ¿Cómo es posible que tantos usuarios estuviesen confundiendo Facebook con un artículo hablando sobre Facebook en un blog de tecnología?
La explicación está en Google y la página de resultados de este buscador. Una búsqueda en Google de los términos “facebook login” estaba mostrando entre las primeras entradas este artículo sobre el “one true login” de Facebook. Así que muchos usuarios pinchaban en dicha URL, veían una imagen con el icono de Facebook, ignoraban el resto del contenido que aparecía en su pantalla (?) y esperaban acceder a Facebook.
Al no lograr acceder descargaban su frustración en los comentarios.
El autor del post acabó por incluir una nota que decía así:
Sin dejar de pensar en que es realmente gracioso, uno se da cuenta de por qué Facebook tiene 400 millones de usuarios. Facebook es inmensamente popular y eso implica que un porcentaje importante de los usuarios de esta red social (millones de usuarios) no tienen unos mínimos conocimientos de informática (como para escribir facebook.com en la barra de direcciones de su navegador, ni para utilizar los bookmarks de su navegador), pero sí los suficientes para encender el ordenador, utilizar Google y acceder a Facebook.
Actualmente Internet es utilizada por millones de usuarios y el hecho de que haya llegado al gran público es un éxito. A veces, los frikies que nos dedicamos a trabajar en tecnologías de la información no somos conscientes de este hecho, pero es un hecho incontestable.
Y vosotros diréis, ¿Cuál es la relación de este suceso con los aspectos de seguridad?
Cuando he visto esta noticia a mí se me ha venido a la mente el difícil equilibrio entre seguridad y usabilidad. Por ejemplo me acuerdo de las implicaciones desde el punto de vista de la seguridad y de la psicología de la respuesta a los ataques de phishing.
La respuesta fundamental que se ha dado tradicionalmente para luchar contra el phishing es la educación de los usuarios. Un ejemplo de este intento de educar a los usuarios se puede encontrar en el Anti-Phishing Working Group (http://www.antiphishing.org/). Por cierto que Telefónica es miembro de este grupo de trabajo.
Pues bien, en la página http://www.antiphishing.org/consumer_recs.html se dan algunas recomendaciones para evitar caer víctimas del phishing. Yo las leo, las entiendo y a pesar de ello me doy cuenta de lo incomprensibles que deben resultar para un usuario común. Existe una versión más simple y más “usable” de estas recomendaciones en http://education.apwg.org/r/en/index.htm. Veámosla en la siguiente figura.
La verdad es que este resumen está mucho mejor que la lista de recomendaciones de la URL anterior que usa una jerga técnica poco comprensible. Sin embargo, cuando veo el punto 4 que dice “teclea la dirección del sitio web en el navegador” me doy cuenta de que incluso esta lista tan simple de 6 puntos quizás sea “pedir demasiado” para millones de usuarios comunes de Internet.
Y no es que lo diga yo, sobre la dificultad de establecer recomendaciones para evitar ser víctimas del phishing también ha escrito un experto en seguridad tan reconocido como Ross Anderson (explicándolo mucho mejor que yo, of course) cuando habla de educación de los usuarios dentro del apartado de medidas contra el phishing en su libro Security Engineering 2ed pag 45 que dice:
Banks have put some effort into trying to train their customer to look for certain features in websites. This has partly been due diligence -seeing to it that customers who don’t understand or can’t follow instructions can be held liable- and partly a bona fide attempt at risk reduction. However, the general pattern is that as soon as customers are trained to follow some particular rule, the phisherman exploit this, as the reasons for the rule are not adequately explained.
Un poco más adelante completa la argumentación diciendo:
The countermeasures become so complex and counterintuitive that they confuse more and more users -exactly what the phishermen need. The safety and usability communities have known for years that ‘blame and train’ is not the way to deal with unusable systems- the only remedy is to make the systems properly usable in the first place.
La lección que uno aprende de todo esto es que nos queda mucho camino por mejorar y que el objetivo es conseguir que las medidas de seguridad sean realmente intuitivas y fáciles de usar, que un niño de cuatro años pueda usarlas. Mejor todavía en un mundo ideal las medidas de seguridad deberían ser tan transparentes que el usuario ni siquiera fuese consciente de que están ahí, de modo que un abuelo de 85 años no necesitase saber nada para navegar de forma segura en Internet.
En primera instancia los buscadores como Google deberían intentar que los resultados de las búsquedas sean realmente relevantes para el usuario y que los primeros resultados no sean enlaces repletos de malware que han sido colocados artificialmente en los primeros puestos del ranking de búsquedas por cibercriminales como estos casos:
- http://isc.sans.org/diary.html?storyid=8383
- http://www.sophos.com/pressoffice/news/articles/2010/03/hackers-exploit-oscars.html
- http://isc.sans.org/diary.html?storyid=8425
Todos ellos casos muy recientes de marzo de 2010.
Tanto los proveedores de acceso a Internet como aquellas empresas que prestan servicios online, como es el caso de Telefónica, deberían esforzarse más en que los servicios sean fáciles de usar y también en que las medidas de seguridad estén bien integradas con el servicio.
Esto implica dedicar más recursos a las pruebas de las aplicaciones online. Dichas pruebas deberían cubrir tanto los aspectos de seguridad como la usabilidad, viendo estas dos vertientes como complementarias y no como antagónicas. En el primer caso el punto de vista es el de un usuario potencialmente malicioso, mientras que en el segundo caso se adopta el punto de vista de un usuario poco hábil con la tecnología. Al fin y al cabo una aplicación online deberá estar preparada para enfrentarse tanto a usuarios de un tipo como del otro.
En fin, que los que nos dedicamos a temas de seguridad tenemos mucho trabajo por delante.












